Rev. chil. endocrinol. diabetes 2021; 15 (1)    Volver a Índice

 

Editorial

100 años de insulina

Dr. Francisco Pérez B.
Editor Científico

 

100 years of insulin

El 14 de noviembre recién pasado, se celebro el día mundial de la diabetes y este año 2021 tenía una consideración especial, la celebración de los 100 años de la insulina. Con más de 450 millones de diabéticos en el mundo, la mención especial a este centenario está más que justificada.

Cada día millones de diabéticos recurren a la inyección de insulina, la que les permite regular sus niveles de glucosa sanguínea y mantener un buen estatus metabólico, que se traduce en una mejor calidad de vida. Este centenario del descubrimiento de la insulina ha sido también descrito como el inicio de la revolución terapéutica que gatilló avances farmacológicos y generación de otros aislados proteícos fundamentales para la vida.

El registro histórico de casos de diabetes se pueden cifrar más allá de los 2000 años, con reportes que describían la sintomatología de los pacientes, sin posibilidad de cura.

Fue en el año 1921, cuando dos investigadores canadienses logran separar, aislar y caracterizar a la insulina desde preparaciones derivadas de páncreas provenientes de animales, un año después en 1922, Banting y Best lograban publicar este hallazgo. La obtención del Premio Nobel de Fisiología y Medicina que reconocía este trabajo llegó al poco tiempo, junto a otro cientifico (Richard Macleod).

La producción a escala de esta proteína se logró gracias a la unión de un consorcio europeo y otro de USA y su proceso de purificación, mejoramiento de vida útil y acción más prolongada se fue desarrollando en 10 años siguientes con los aportes sustanciales de Hagedorn, Jensen y Kraup.

Probablemente, la síntesis de insulina humana desarrollada por Zahn y Meienhofer en el año 1965 constituya un segundo gran hito en el curso natural del tratamiento de la diabetes. Este adelanto tecnológico, sin duda mejoró la acción potencial de las nuevas formulaciones, las cuales se siguen trabajando hasta nuestros dias.

Otro gran salto en esta historia, lo constituye su forma de aplicación. El desarrollo de sistemas amigables para el paciente, han hecho posible una mejor adherencia a la terapia y han facilitado la relación que tiene el paciente con el control de su enfermedad. Estas inyecciones de insulina, son en la actualidad uno de los principales desafíos de las ciencias biomédicas, que se han propuesto desarrollar nuevas formas de incoculación.

Uno de estos enfoques ha apuntado, con resultados modestos a la nanotecnología. El desarrollo y aplicación de técnicas como la microencapsulación, para formulaciones orales ha sido poco exitosa, pero no se ha descartado de plano su aplicación futura. La exploración de vías de aplicación intranasal, ha sido otro polo de desarrollo, con pobres resultados, sin embargo varios grupos de investigación siguen trabajando en mejorar y optimizar este sistema.

Ha sido un largo camino recorrido, miles de ensayos y contrapruebas que han valido el esfuerzo. La mejor calidad de vida de los diabéticos, no habría sido posible sin esta cadena de hechos virtuosos que se conmemoran con estos 100 años este año 2021.