*Correspondencia: Hanna Karime Rumié / hrumie@uc.cl
Conflictos de interés: Los autores declaran no tener conflicto de interés.
Financiamiento: No aplica.
Received: 28-01-2026.
Aceptado: 20-04-2026.
Resumen
Para diagnosticar deficiencia de hormona de crecimiento (HC) existen diversas pruebas de estímulo. La más frecuentemente usada y más sencilla es La prueba de estimulación con clonidina. Esta es generalmente segura, pero puede producir hipotensión, bradicardia y sedación. Objetivo: Describir un caso de hipotensión severa con evolución a shock tras la realización de una prueba de clonidina y discutir factores predisponentes y recomendaciones para la práctica clínica. Caso clínico: Paciente en seguimiento por talla baja, con antecedente de sarcoma de Ewing tratado. Los medicamentos que usa habitualmente usando (anastrazol, metformina, enalapril, losartán y bicarbonato por tubulopatía) no fueron administrados la mañana previa al procedimiento. Se realiza test de clonidina, con 250 μg (0,14 μg/m2) de clonidina, bajo monitorización. Dos horas tras finalizar la prueba presentó malestar, náuseas, bradicardia e hipotensión progresiva hasta cifras de presión arterial (PA) 65/35 milímetros de mercurio (mmHg) y frecuencia cardiaca (FC) 51 latidos por minuto (lpm). Electrocardiograma sin bloqueo auriculoventricular. Se administraron 3 litros de solución salina 0,9% en bolo sin respuesta; se inició noradrenalina periférica a 0,025 μg/kg/min y traslado a unidad de cuidados. La perfusión y la presión arterial mejoraron; la droga vasoactiva se suspendió a las 2 horas de iniciada y el paciente fue dado de alta al día siguiente sin secuelas aparentes. Discusión y conclusiones: Aunque la hipotensión es un efecto conocido de la clonidina, este caso ilustra que puede progresar a hipotensión grave y shock en pacientes con factores predisponentes, especialmente con uso concomitante de inhibidores del sistema renina‑angiotensina o posible depleción de volumen. Se recomienda evaluar el estado de volumen antes de la prueba, revisar y ajustar antihipertensivos, monitorización estrecha post procedimiento y disponer de recursos para soporte hemodinámico en pacientes de riesgo.
Palabras clave: Clonidina; Growth hormone; Hipotensión; Hormona de crecimiento; Hypotension; Shock Clonidine Shock.
Abstract
Background: Several stimulation tests are available for the diagnosis of growth hormone deficiency. The most commonly used and simplest is the clonidine stimulation test. Although generally safe, clonidine may induce hypotension, bradycardia, and sedation. Objective: To describe a case of severe hypotension progressing to shock following a clonidine stimulation test, and to discuss predisposing factors and recommendations for clinical practice. Case Report: A patient under evaluation for short stature, with a history of treated Ewing sarcoma, was scheduled for a clonidine test. His usual medications (anastrazole, metformin, enalapril, losartan, and bicarbonate for tubulopathy) were withheld on the morning of the procedure. A clonidine stimulation test was performed using 250 μg (0.14 μg/m2) of clonidine under continuous monitoring. Two hours after completing the test, he developed malaise, nausea, bradycardia, and progressive hypotension, reaching a blood pressure of 65/35 mmHg and a heart rate of 51 bpm. Electrocardiogram showed no atrioventricular block. Three liters of 0.9% saline boluses were administered without response; peripheral norepinephrine was initiated at 0.025 μg/kg/min, and the patient was transferred to a higher-level care unit. Perfusion and blood pressure improved; vasoactive support was discontinued two hours later, and the patient was discharged the following day without apparent sequelae. Discussion and Conclusions: Although hypotension is a known adverse effect of clonidine, this case illustrates that it may progress to severe hypotension and shock in predisposed patients, particularly those using renin–angiotensin system inhibitors or with possible volume depletion. Assessment of volume status prior to testing, review and adjustment of antihypertensive medications, close post-procedure monitoring, and availability of hemodynamic support resources are recommended for at-risk patients.
Keywords: Clonidine; Clonidine-induced shock; Growth hormone; Growth hormone deficiency; Hypotension; Shock.
Introducción
La prueba de clonidina es un examen utilizado en nuestro país, como test de estimulación para el diagnóstico de déficit de HC. Y aunque es una prueba fácil de realizar, y generalmente inocuo, presenta riesgos bien caracterizados. Los efectos adversos más frecuentes son hipotensión y bradicardia, que pueden manifestarse como cefalea, mareo, síncope y somnolencia1,2. La hipotensión suele ser transitoria, pero puede requerir intervención si es sintomática; se ha sugerido que elevar los pies del paciente durante la prueba puede mitigar este efecto1.
La clonidina también puede inducir sedación moderada, lo que puede prolongar el ayuno y enmascarar los síntomas iniciales de hipoglucemia, aumentando el riesgo de hipoglucemia severa, especialmente en niños con ayuno prolongado o con déficit de HC3. Otros efectos adversos menos frecuentes incluyen sequedad bucal, irritabilidad y dolor abdominal4.
En estudios amplios, no se han reportado eventos adversos graves ni complicaciones cardiovasculares mayores cuando se realiza bajo supervisión y con monitorización adecuada5,6.
Presentamos el caso de un paciente que presentó shock hipovolémico tras la realización de una prueba de Clonidina, como efecto adverso grave posible tras la realización de esta prueba.
Caso Clínico
Paciente con antecedentes de sarcoma de Ewing tratado con radioterapia, quimioterapia y resección quirúrgica en el 2015. Usuario de anastrazol 1mg al día, metformina 1000 mg al día, enalapril 20 mg al día y losartán 50 mg al día para manejo de proteinuria, y bicarbonato 5 gr al día por tubulopatía secundaria a la quimioterapia.
En seguimiento por endocrinología por talla baja y déficit de HC, secundario a tratamiento oncológico.
Ingresa de forma programada para prueba de clonidina. Se indica dosis de 250 ug (0.14 ug/m2). Ese día no recibe sus medicamentos de uso habitual, incluyendo los antihipertensivos. Posterior a la prueba, se encontraba en buenas condiciones generales, normotenso, con PA de 139/96 mmHg y FC de 121 lpm.
A las 4 horas de administrada la clonidina, evoluciona con sensación de malestar general, mareos y náuseas. Consulta en ambulatorio de endocrinología, donde se controlan signos vitales que muestran bradicardia de 59 lpm e hipotensión de 90/45 mmHg. Se administran 1000 cc de suero fisiológico 0.9% rápido, pero no responde, manteniendo hipotensión (PA 70/38 mmHg) y bradicardia (FC 51 lpm).
Se traslada a servicio de urgencias ingresando consciente, pero con PA 65/35 mmHg. Se toma electrocardiograma que descartó bloqueo AV, y se administran 2 Lt más de suero fisiológico 0.9% rápido, pero por falta de respuesta, se inicia infusión de norepinefrina a 0.025ug/kg/min por vía periférica y se traslada a unidad de paciente crítico pediátrico.
Ingresa estable, cooperador, con signos de buena perfusión periférica por lo que se suspende la infusión de norepinefrina a las 2 horas. Evoluciona de manera favorable, dándose de alta a las 24 horas sin complicaciones.
Discusión
No existen casos reportados de shock secundario a la prueba de estimulación con clonidina en la literatura médica. Se describe hipotensión como efecto adverso frecuente, que puede requerir hidratación oral o intravenosa para estabilizar la presión arterial, pero no mencionan la aparición de shock ni complicaciones graves asociadas a la hipotensión inducida por clonidina en el contexto de esta prueba en niños7,2. La hipotensión observada es generalmente transitoria y responde bien a medidas de soporte, especialmente cuando se implementa hidratación adecuada antes y durante el procedimiento7.
La clonidina presenta interacciones farmacológicas relevantes que pueden exacerbar sus efectos adversos, especialmente en el contexto de pruebas de estimulación para talla baja. Según la literatura médica, la combinación con otros antihipertensivos potencia el riesgo de hipotensión y bradicardia8,9,10.
El uso concomitante de clonidina con antihipertensivos como inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) o antagonistas del receptor de angiotensina II (ARA-II) incrementa el riesgo de hipotensión, ya que estos fármacos tienen efectos aditivos sobre la reducción de la presión arterial. La administración conjunta de clonidina con otros antihipertensivos puede potenciar los efectos hipotensores, por lo que se recomienda una monitorización estrecha de la presión arterial y la frecuencia cardíaca durante la prueba de estimulación con clonidina en estos pacientes8.
Sin embargo, la hipotensión puede ser más pronunciada, especialmente en pacientes con depleción de volumen o con función renal comprometida, lo que puede aumentar el riesgo de síntomas como mareo, síncope o, en casos extremos, hipotensión sintomática significativa8.
Por lo tanto, en pacientes que reciben IECA o ARA-II, la realización de una prueba de clonidina para el estudio de talla baja debe realizarse bajo monitorización clínica cuidadosa, con preparación para intervenir ante una hipotensión significativa. No existen contraindicaciones absolutas, pero la vigilancia y el ajuste de dosis de los antihipertensivos pueden ser necesarios para minimizar riesgos8.
Quisimos presentar este caso para advertir a la comunidad
médica, de tener precauciones al realizar este procedimiento,
dado que, aunque es una prueba generalmente inocua, con
efectos conocidos de hipotensión y somnolencia, no hay
que olvidar que en ciertos casos puede producir hipotensión
grave, e incluso llegar a requerir hospitalización para manejo.
Referencias